Volvemos con una de esas distros ligeras pero completamente funcionales. Hoy, os presentamos un paso más en usabilidad y comodidad. Slax.
Basada en Slackware, Slax es una distribución originaria de Chequia y se nos presenta en dos versiones principales; la versión Live CD normal y la versión para un lápiz USB.
Si arrancamos el Live CD de Slax, tendremos aun más opciones incluso antes de que el sistema se haya cargado. Dispone, entre otros, del “modo gráfico” (arranca la visualización básica del sistema con un entorno KDE). El modo “always fresh” que nos carga una versión más ligera para ordenadores más lentos y antíguos. Y por último, un método relativamente nuevo que consiste en cargar el sistema (que ocupa menos de 190 Mb) en la memoria RAM. Así, podemos correr Slax sin haberlo instalado y pudiendo usar el lector de cd’s para cualquier otra cosa en caso de que sólo tengamos uno. A mi me parece un avance en cuanto a los Live CD se refiere.
Volviendo al entorno gráfico. El uso de KDE 3.5 es destacable ya que este tipo de distros ligeras suele montar entornos como Xfce, Enlightenment etc.
Sus principales características son: rapidez y poca utilización de recursos.
En cuanto a aplicaciones y demás. Tiene bastantes para lo que cabría esperarse para una distribución de este tipo. Aunque siempre podemos instalar más y más hasta que nuestro disco duro no aguante más y explote.
Me gusta la versión para llevar en nuestra memoria USB, es una de esas cosas que nos puede salvar el pellejo cuando estamos en la sala de informática de la universidad y el ordenador que estás utilizando da errores como estos (real como la vida misma, me pasó a mí el otro día):
Resumiendo; sistema operativo para: ordenadores antíguos que no disponen de muchos recursos y para los que necesiten un as en la manga cuando andan por ahi y necesitan un sistema operativo funcionable, estable y rápido que les saque de un apuro.
Píllate un: Slax
Nivel de software libre: – Valoración final: muy buena
Las distribuciones se califican globalmente según sean desastrosas, insuficientes, aceptables, buenas, exóticas, muy buenas o formidables.


